viernes, 7 de diciembre de 2018

Mesa Final

Ayer tuve una mesa de examen final en el Santa Ana, un instituto de Belgrano/Nuñez (nunca sé) donde extraña y malayamente me tocó dar: Lógica y teoría de la argumentación. Para las personas que estudiamos filosofía, y nos dedicamos a ella mediante prácticas docentes, dar esa materia es un momento de la vida. Como viajar grandes distancias para poder laburar, según he escuchado por ahí. Lógica es de esos espacios curriculares herméticos, que demanda a las personas que bucean dentro de los límites del pensamiento, cambiarse radicalmente de hemisferio cerebral. No es fácil, y no fue fácil para mi. Ni para mis expectativas, ni para mi super yo.
El Instituto Santa Ana es un lugar, en Nuñez/Belgrano, nunca sé, donde pasan cosas que te colocan en un lugar de o cuidado o disciplinario. A Foucault se le dilatarían las pupilas de darse una vuelta. La pro secretaria siempre me corre la botella de agua previendo que no se derrame en el escritorio y arruine todo el papelerio burocrático existente.
Fue la primera vez que me vinieron a observar una clase, el rector, Walter, piola hincha de Boca, creo que progre dentro de los límites de la razón. Salió todo bien: diagramas de Venn, silogismo.
Las mesas de examen tienen que tener tres miembros que conforman el comité evaluador, sí, son todas esas palabras. Ayer, tomé examen con Nicolás y Claudia. Más allá de que no pude resolver un silogismo con una alumna, delante del comité evaluador (mi super yo se está encargando de castigarme sutilmente mediante un dolor inubicable). Previamente a la penalidad mortal de cualquier docente evaluando, escuché otra vez, Nisman y Ángeles Rawson. Nicolas pudo relatar algunas notas de la familia de Ángeles, conoce al tío de la joven asesinada en 2014 (¿No?) 5 hermanos sin padre, por parte del linaje materno de la muchacha.
Nisman tenía rosasea, y en su mesita de luz había productos para tratarse la condición. Y, había sobre la mesa del comedor una nota a Rosita (sic) que comprara verduritas (sic) para la sopita (sic), porque iba a viajar a España y quería cenar eso. Un suicida no actúa de esa forma.
Yo escuchaba. Y más que subtítulos ponía marcas y se me cruzaban otros nombres: Santiago Maldonado, Lucía Pérez, los planes cotidianos de un suicida. Un chico de Cutral-có, poco más de 24 años, la noche antes de matarse jugó un partido de fútbol con sus amigos, y había quedado el sábado en comer un asado. Todo esto lo pensé pero no lo dije.
Quiénes son las chicas asesinadas a recordar de acuerdo a los límites geográficos de cada sujeto.
A su vez me enteré que ambxs dos son católicos, Nicolás trabaja de director en un colegio parroquial de San Miguel. Y comenta que el obispo pasó su curriculum ante el cargo vacante. Claro, este chabón tiene el guiño del obispo y yo sigo la página de Facebook: la única iglesia que ilumina es la que arde. Claudia tiene bordada en su cartuchera a la sagrada familia de Belén. Cuando pienso en el pesebre me acuerdo de ese artículo de Caparrós donde llama al primogénito de Belén, el niño palestino.
Alguien quizá se pregunte, qué hago ahí enseñando dentro de los límites de contacto con mi hemisferio izquierdo, qué hago ahí que sin pañuelo verde cuando puedo les cargo crédito a las socorristas de Zona Sur, y a veces se pregunta cómo conseguir miso, y tener reserva (¿Si le pido a mi hermano, me dará?). Qué hago ahí. Me gustó el lugar. Hay algo de las instituciones, sus prácticas, sus pasillos, sus saludos, sus dispositivos de control. En el Santa Ana hay una sala de profes con tacitas de café, café y leche en polvo. Y las ventanas son altas y grandes, y las cortinas son verdes y pesadas. El piso es rojizo, con algunos azulejos decorativos, dispuestos de una forma algo azarosa. Son tres pisos.
Caminar por esos pasillos, por esos salones, la práctica cotidiana de acomodar el bolso, la campera, algunos momentos conjuntivos con lxs alumnxs.
La arquitectura escolar, con sus brotes vitales, y su mirada organizada de acuerdo al orden de las cosas y del lenguaje occidental son mi casa 6. Y esa casa, me alberga amablemente. A veces es duro, es duro. Molar. Pero necesario. Como la mirada y el contacto, dentro de los límites conocidos del cuerpo. Después, lo que pueda hacer el cuerpo o el pensamiento, es otro cantar.

viernes, 23 de noviembre de 2018

Dragones

Camino por una calle de Belgrano 
petite cité con olor a jazmin
Y duele
su dejadez
inalcanzable

no el estatus del barrio
Sino esas cosas
el olor a jazmin
la calle con nombre mágico
el imaginar
tu compañía

Mientras Júpiter sale
del exilio de escorpio
entiendo cómo es
desear lo imposible

jueves, 22 de noviembre de 2018

El ser blogger

Ayer hice un taller de escritura en el espacio mandrágora. Mandrágora queda sobre Vera y Juan B. Justo, a metros de donde viví durante 2 años, en un monoambiente en L. mandrágora era una casa de un señor grande con cabello largo y canoso.
Siempre me dio curiosidad el lugar, con una fachada roja, y unos detalles que no puedo reproducir con palabras. Qué pena que nunca le tomé una fotografía. Ahora esta toda pintada de blanco, y mantiene las ventanas verticales, largas y delgadas. El taller fue de escritura, sobre el secreto. Lo elegí por el tema, recordé el texto de Deleuze y Guattari donde el secreto es un devenir y lo que guarda Yocasta no es precisamente el enigma de Edipo, sino la tragedia. También por la casa, porque siempre quise conocer el interior. Que un poco me decepcionó. Es un ph reciclado, adentro hay una librería muy cool, un cafecito de esos con mesitas de madera art deco, y muffins de manzana o de banana. Si, de de esos lugares donde venden muffins de manzana.
El taller estuvo bien, se logró una experiencia de taller, compartir lectura, opiniones, escucha y llegar a escribir. Todxs escribimos. Yo escribí un recuerdo de infancia, en una narradora presente en primera persona (o que sorpresa).
Conversamos sobre la omisión, el trauma, la muerte y la literatura. Me acordé de Cirse de Cortázar, y también de Cortázar.
Me dieron ganas de participar de un taller de escritura, de escribir con otrxs y para otrxs. Me acordé de mi blog. Por eso estoy escribiendo aquí y no en el block de notas de mi celular.

domingo, 27 de agosto de 2017

Nilda namber uan

A ver Juan si
tenes que tener
Todo anotado
que tu chica te despierte
10 en punto      
sino pasas de largo
ahora las heridas internas
de mamá
te las sabes de memoria
son 3 las arterias tapadas
la diabetes
el pucho y la coca cola y
el infarto
es imposible olvidar
el corazón de Nilda
Juan parece que tu papá
te reclama
Sos el hombre de la casa y
sos el pibe del Oeste
que quiso ser artista
te dejaste el pelo largo
te emborrachaste con cerveza
fumaste flores de oriente
y te volviste callado como un virgo

y hoy volví a escuchar
cómo enumerabas
cada una de 
las fallas
orgánicas y funcionales
del cuerpo de Nilda.
tuve ganas de decirte
Juan, mamá va a estar bien
todo va a ser un éxito
como dice Raúl

Pero no pude
porque es loco
mamá se va a morir
aunque vos  tengas la 
certeza de los hijos de virgo
que las mamás son eternas,

¿Cómo  lo vamos a consolar?
cuando Nilda muera
y él llore
y ya no se quiera levantar
se nos va a arrugar como una pasa
tu novia se va a acordar de su papá
Y también va´llorar
todos vamos a llorar en la casa de Juan
se les va a inundar la calle y
Se les  va a cortar la luz
los vecinos se van a quejar los 
van a echar del barrio los 
van a deportar de vuelta al Oeste y
allá se van a poner una escuelita
que se va a llamar:
Nilda namber uan

cuando Juan empezó
tres arterias tapadas y la diabetes y
el corazón me 
dieron como ganas de decirle
no te preocupés Juan
todo va a estar bien

va´ ser un éxito

lunes, 4 de julio de 2016

Softbol

En ese mismo nivel
Inalcanzable
Ángulos donde las
ganas no llegan
las fibras se abren

jugar al softball
en Argentina, en el sur
en Neuquén no
es un verdadero acto de creación
es un recuerdo de
infancia

Igual,
siempre imitamos a los yanquis
su misma desesperación
El Softball es un juego con suspenso
Pisamos las bases
comunes y
hacemos yunta
Con los mismos, los mejores
Kary, Mariana, Lucas y el Facu

pero no vemos, que así
Perdemos la Gloria
de encontrar al hombre
de campera roja y zapatillas blancas
ADIDAS
Llamado Jesús

Cuánto tendremos que esperar
para verte llegar a Casa
parusía en el campo de juego
Trayendo originalidad y templanza
Yisus, el pueblo te lo pide
ellos mismos
te quieren poner el
azúcar "sobre la comisura de los labios"

Mirá Yisus... rebelde
lo tuyo era la parusía
Y adónde fuiste a parar
El jardinero izquierdo
Te inhabilitó la carrera completa
a sólo 1 metro
de la tercera base

Al final
lo único que compartimos
es el desierto
y un juego que no es nuestro





martes, 22 de septiembre de 2015

cats & war

El 9 de agosto de 2015
a eso de las 5 de la tarde
mi gata de casi 20 años
murió de 2 paros cardiorespiratorios
en la veterinaria El Labrador
Av. Corrientes 4545

Hoy, 22 de septiembre de 2015
me la entregaron en una cajita de madera
cerrada con 2 tornillos dorados
dice con lápiz negro
flia. carrasco

Mi gata sólo pesaba 2 kilos
dormía sobre mi espalda
y en su pecho rugía
la última unidad de caballos de fuerza

Me dio tanta verguenza
llorar un gato
tan de capricho burgués
y pensar
antes los gatos eran como dioses
Hubiera querido que un dios
la pasara a buscar
a mil caballos de fuerza

esta tristeza, de nostalgia salvaje
elegí su nombre junto con mi abuela
en el patio de su casa sobre la calle Chubut
y Río Negro de la ciudad de Cutral-có
un día bajo un sol patagónico
un último sol de abril o de marzo
Martes, como el dios de la guerra y la yeta

volví a la veterinaria El Labrador
después de gritar y enjuagarme
con una toalla color ladrillo
un dios mezquino y abandónico
me devolvió un felino frío
envuelto en un sweater crudo
yo la vi tan hermosa
le pedí perdón por no haberla salvado
pedí perdón, porque desee que fuera una
guerrera pero
dioses no había, ni poder, ni fuerza

¿cómo le vas a poner? me preguntó mi abuela Sofia
Martes, porque hoy es Martes 13
y llueve mucho en Capital
y gana la derecha en todos lados
y lo que queda de Martes
en una cajita de madera
que dice con lápiz negro
flia. carrasco

Esa fue la última guerra de Martes






martes, 17 de febrero de 2015

las nueces y las pasas

desperté boca abajo
tuve miedo
del recuerdo
de tu mirada
camine unos pasos
adelante y detrás
del baldío del sueño
te encontré solo
león envejecido

tus días de hambre
desaparecieron
me arrodillé sobre tu sombra
completando la unción
en algún lugar pensé
que era sábado
temprano como la luz primera
una luz clara

te preparé una última comida
panes dulces.
las nueces y las pasas
me recordaron los embriones
de los hijos que no tuvimos
no pensemos en la vida
esta no es su hora

volví a despertar boca abajo
en este laberinto de círculos
iba clareando el día
una vez fuiste rabia
despedazaste hasta el último
esqueleto veloz
ahora, león cansado
no tenes casi hambre